Sábado 23.03.2019  19:30

Café Filosófico N° 953

LA FELICIDAD

FelicidadFumar Algunas citas para motivar la reflexión:

„El punto de vista que asume al Principio de la mayor Felicidad como fundamento de la moralidad sostiene que las acciones son correctas en la medida en que tienden a propiciar la felicidad. Y son incorrectas cuando tienden a producir lo contrario a la felicidad. Por "felicidad" se entiende el placer y la ausencia de dolor. Por "infelicidad" se entiende el dolor, y la ausencia de placer [...] El placer, y el librarse del dolor, son las únicas cosas que son deseables como fines. Y todas las cosas deseables son deseables ya sea por el placer que se encuentra en ellas, o porque son medios para propiciar el placer y prevenir el dolor.    

  Ahora, una teoría así de la vida es odiada por muchas mentes. La doctrina de que la vida no tiene mayor objetivo que el placer (como lo expresan ellos) sólo es digna de los cerdos, a los que eran comparados los seguidores de Epicuro con desprecio. [...]     

Cuando eran atacados de esta manera, los epicúreos siempre han respondido que no son ellos, sino sus detractores los que representan a la naturaleza humana bajo una luz degradante [...] La comparación de la vida epicúrea con la vida de los animale se siente degradante precisamente porque los placeres de un animal no satisfacen las concepciones de felicidad de un ser humano. Los seres humanos tienen facultades superiores a los apetitos animales, y una vez que son conscientes de estas facultades, no consideran nada como felicidad a menos que incluya la gratificación de ellas. [...] Pero no existe ninguna teoría epicúrea conocida de la vida que no considere que los placeres del intelecto, de los sentimientos y la imaginación, y de los sentimientos morales, tengan un valor mucho mayor que el valor de la mera sensación. […]

[…]    

Si me preguntan a qué me refiero con placeres de diferente calidad, o qué hace que un placer sea más valioso que otro, sólo hay una respuesta posible. De dos placeres, si uno de ellos es preferido por casi todos los que han experimentado ambos, entonces este placer es más deseable.

[…]

Ahora bien, es indiscutible que aquellos que conocen ambos placeres, y que son capaces de apreciar y disfrutar de ambos, evidentemente preferirían vivir una vida que emplee las facultades superiores. Pocas criaturas humanas estarían de acuerdo en ser transformados en un animal inferior a cambio de la promesa de sentir el máximo grado de los placeres de una bestia. Ningún ser humano inteligente aceptaría ser un tonto, ninguna persona educada aceptaría ser un ignorante, ninguna persona senible y conciente se volvería egoísta y vil, aunque la persuadieran de que el tonto, el que no es inteligente o el granuja se siente más satisfecho con su vida de lo que se sienten ellos mismos con la suya propia.

[…]

Es mejor ser un ser humano insatisfecho que un cerdo satisfecho; es mejor ser un Sócrates insatisfecho que un tonto satisfecho. Y si el tonto, o el cerdo, tienen una opinión diferente, esto es porque sólo conocen su propio lado de la cuestión. Los otros conocen ambos lados.

MILL, John Stuart, El Utilitarismo (versión de www.philopractice.org)

“Toda nuestra cultura está basada en el deseo de comprar, en la idea de un intercambio mutuamente favorable. La felicidad del hombre moderno consiste en la excitación de contemplar las vidrieras de los negocios, y en comprar todo lo que pueda, ya sea al contado o a plazos…

… La gratificación completa de todas las necesidades instintivas no sólo no constituye la base de la felicidad, sino que ni siquiera garantiza la salud mental.”

Fromm, Erich - El Arte de Amar

“No sabemos qué cosa sea dicha o desdicha absoluta; todo está mezclado en esta vida; ningún sentimiento tenemos puro, ni permanecemos dos momentos en un mismo estado, que están como en continua marea tanto los movimientos de nuestra alma como las modificaciones de nuestro cuerpo. Comunes son de todos el bien y el mal, pero con distinta medida. El que menos penas padece es el más feliz, y el más miserable el que menos placeres disfruta. Siempre más pesares que alegrías; esa diferencia es común a todos. Así en este mundo la felicidad humana no es otra cosa que un estado negativo que ha de medirse por la menor cantidad de males que se padecen.

(…)

Antes que las preocupaciones y las leyes sociales alteren nuestra inclinación natural, consiste la felicidad, así de los niños, como de los hombres, en el uso de su libertad; pero está en los primeros limitada por su debilidad. Aquel que hace lo que quiere es feliz si se basta a sí propio, que es el caso del hombre que vive en el estado libertad aparente semejante a la que en el estado social disfrutan los hombres. No pudiendo cada uno de nosotros vivir sin los demás, se torna otra vez miserable y débil. Fuimos criados para ser hombres; las leyes y la sociedad nos han vuelto a sumir en la infancia. Los ricos, los. grandes, los reyes, todos son unos niños que viendo con cuánto anhelo alivian su miseria, por esto mismo se envanecen y viven ufanos de la solicitud que no tendrían con ellos si fueran hombres formados.”

Rousseau, Jean-Jacques - Emilio o  La educación

“Nadie merece ni su dicha ni su desdicha”. Aurora.

“El que no sabe dormirse en el dintel del momento, olvidando todo el pasado; el que no sabe erguirse corno el genio de la victoria, sin vértigo y sin miedo, no sabrá nunca lo que es la felicidad, y lo que es peor, no hará nunca nada que pueda hacer felices a los demás.” Consideraciones intempestivas.

“El que quiera cosechar en la vida felicidad y tranquilidad no tiene más que desviarse siempre de los caminos que conducen a la cultura superior.” Humano, demasiado humano.

“Pensar en uno mismo proporciona poca felicidad. Cuando nos sentimos felices pensando en nosotros mismos es porque no pensamos en nosotros mismos, sino en nuestro ideal. “Consideraciones intempestivas.

“¿Cuál es el estado en que llamamos bella a una cosa? Quizá aquél en el que recordamos lo que nos hace felices.” Tratados filosóficos.

“El destino de los hombres está hecho de momentos felices –toda vida los tiene-, pero no de épocas felices.” Humano, demasiado humano.

 “Los hombres afligidos por una profunda tristeza se traicionan cuando son felices: tienen una manera de percibir la felicidad corno si quisieran extinguirla y ahogarla por celos... ¡Ay, harto saben que la felicidad huye de ellos!”  Más allá del bien y del mal.

Nietzsche, Friedrich – Aforismos