mujerSábado 02.03.2019  19:30

Café Filosófico N° 950

¿Qué significa ser mujer?

a cargo de la Dra. Carmen Zavala

"Según algún diccionario "Mujer" es la palabra que se utiliza para definir a los seres humanos de sexo femenino, cuya anatomía genital se define por poseer senos, vagina, vulva, útero, ovarios y trompas de Falopio – a diferencia de seres humanos que no tienen esta anatomía genital. Estos órganos son efectivamente característicos de las mujeres, pero en sí, no significan mayor diferencia entre los seres humanos qu los tienen y los que no los tienen. Pues básicamente mujeres y hombres podrían desarrollarse de la misma manera intelectual, social y profesionalmente indistintamente de la apariencia de sus órganos sexuales.


Hay sin embargo una diferencia fundamental entre una mujer y un hombre y esta es, que la mujer es un ser humano que potencialmente puede terminar -en contra de su voluntad- como un receptorio de otra vida, fenomeno conocido como maternidad. Durante el embarazo, otro ser, utiliza su organismo como fuente de comida, haciendo que su cuerpo sufra desgastes irreparables y la mantenga física y energéticamente en situación de desventaja con respecto a los demás seres humanos de la sociedad por unos cuantos meses antes y, por lo general, después del embarazo. Es más, en caso de no tener acceso a los avances de la medicina, el embarazo puede significar su muerte.
Desde la difusión masiva de la píldora anticonceptiva, los parches, las inyecciones, etc. y desde la legalización del aborto en la mayoría de países civilizados, esta diferencia entre hombres y mujeres se ha reducido notablemente. Aunque han quedado ciertas secuelas en la actitud esteorotipizadora de la gente.


1) Embarazo, fragilidad y dependencia
2) Maternidad como desigualdad ante la justicia en los años postparto
3) Estereotipos sobre las mujeres: Simone de Beauvoir. “Una no nace mujer, una es convertida en tal”

1. Embarazo, fragilidad y dependencia
Es un hecho concreto que las mujeres están más expuestas a la muerte por accidente, ataque o parto cuando están embarazadas. Este peligro ha disminuido notablemente en la sociedad moderna por el avance en la medicina de la cual dependen en mucho mayor grado que sus semejantes no-mujeres. Sin embargo el peligro sigue siendo latente. Aun sin llegar a morir, su cuerpo se desgasta notable e irreparablemente durante este período sobre todo si tiene más de 1 embarazo en su vida.
Este hecho concreto ocurre ya sea un embarazo no deseado o deseado. En este sentido, el embarazo pone en situación de desventaja a la mujer ya sea por la violencia, o por su propio sacrificio.

Por ello, una violación a una mujer, es mucho más que un acto de violencia a un ser humano. Es un ataque que de quedar embarazada y no poder detener el embarazo, obliga a este ser humano a renunciar a sus proyectos de vida, a deteriorar su cuerpo y poner en riesgo su vida para dar paso a una vida que de algún modo “reemplazará” en importancia a la suya propia.
Por otro lado, una mujer no puede tener relaciones sexuales de manera despreocupada y en iguales condiciones con un hombre, si no toma todas las precauciones necesaria previas para no quedar embarazada. Requiere de una clara planificación de sus métodos de anticoncepción para su vida sexual voluntaria o no prevista, si quiere tener éxito en su vida profesional y, en consecuencia, en su vida social.
Esta desventaja no se limita a las mujeres fértiles, sino que en el estereotipo social se extiende a las niñas y mujeres infértiles. El estereotipo sugiere que no hay que exigirles mucho, pues, igual no lograrán llegar muy lejos gracias a sus desventajas biologicas potenciales.

2. Maternidad como desigualdad ante la justicia en los años postparto
La otra desventaja de las mujeres con respecto a las no-mujeres ocurre ante la ley en el caso de un embarazo. Mientras que un hombre después de tener relaciones sexuales no tiene que preocuparse legalmente por el potencial nuevo ser humano que pueda nacer, una mujer sí. En casi todos los países del mundo si se abandona a un bebé, la policía irá en busca de la madre, y no del padre, para meterla presa, pues la ley la acusará de acto criminal al abandono físico, es decir, si la madre deja físicamente solo al niño sin intención de regresar. Esto puede incluir dejar a un bebé en la puerta de una casa o a un costado de la carretera. El padre no es acusado criminalmente si no habitaba previamente con el niño.
De todo esto se desprende que lo que normalemente se conocía como “instinto maternal” no es más que la reacción de resignación de la madre al hecho que lo contrario será penado con carcel. Independientemente de si la madre ame o no a este nuevo ser humano.
Aún si la mujer ha decidido tener un hijo de manera planificada con su pareja, esto no tiene que entenderse como gustan presentar los estereotipadores, es decir, como que ella por decisión propia hubiese decidido abandonar todos sus proyectos de vida a favor de unos nuevos seres humanos.

Es en este sentido que se puede entender a Simone de Beauvoir cuando en “El Segundo Sexo” sostiene que las mujeres son esclavas de su cuerpo porque pueden quedar embarazadas, entrando en desventaja con respecto a sus pares hombres en todo sentido. Ella afirma que esta circunstancia se superó en bastante grado en los países socialistas y luego incluso en algunos países de occidente desarrollado, al crearse un sistema integral de guarderías y colegios de tiempo completo que permiten a las mujeres seguir trabajando o estudiando, hacer carrera, ejercitarse, al igual que sus pares hombres, mientras que en otros paises, como el nuestro podemos decir que su vida se ve ya limitada y si tiene mas de dos hijos, su desarrollo personal puede practicamente considerarse acabado, pues tiene que dedicarse casi totalmente al cuidado de estos otros seres humanos.

En otras palabras, el avance de la ciencia y la técnica y de la infraestructura social del Estado a favor de la educación pública gratuita y de calidad en todos sus niveles servirá para lograrla cada vez mayor igualdad de oportunidades de todos los seres humanos,indepenientemente de sus órganos sexuales.

3. Estereotipos sobre las mujeres: Simone de Beauvoir. “Una no nace mujer, una es convertida en tal”

Hemos visto qué es la mujer en relación a su situación física. Pero esta diferencia, que es una desventaja física conlleva también a una visión general peyorativa de la sociedad con respecto a las mujeres, basada en su desventaja a lo largo de la historia. Se habla de que no ha habio muchas mujeres notables a lo largo de la historia, sin tomar en cuenta, que la historia de las mujeres como seres humanos libres del peligro de muerte por embarazo y sus secuelas y libre de la tarea de pasarse la vida cuidando todos los hijos que no pudo evitar tener, es una historia que ha empezado recién hace unos 50 años con la invención de la píldora anticonceptiva.

Esta visión peyorativa de la condición de la mujer como potencial instrumento de procreación y crianza de nuevos seres humanos, a veces subliminada como “valiosa en sí”, ha venido moldeando la visión de las niñas y mujeres en general, y no sólo a las que son fértiles. En una retroalimentación dialéctica de la situación desventajosa en la que se mueven las mujeres y de una educación que no impulsa a las mujeres a exigir más de ellas mismas pues igual estarán en desventaja con respecto a sus pares no-mujeres, se avance bastante lentamente hacia un cambio sobre qué significa ser mujer más allá del aspecto biológico.

En nuestra sociedad, en Perú, es asombroso como a la vez muchos luchan porque las mujeres no asuman liderazgos en las diferentes áreas de las ciencias, artes y letras, industria, etc. también luchan simultáneamente porque las mujeres no tengan accesomasivo a los avances de la ciencia y la técnica para su control de natalidad ni a la infraestructura social del Estado a favor de la educación pública gratuita y de calidad en todos sus niveles, para que queden relegadas a cuidar de los nuevos seres humanos, lejos del posiciones de poder en el ámbito público.

Sobre estos aspectos qusiera abrir la reflexión esta noche."