CafeFilo28 RevIng020121

CAFÉ FILOSÓFICO VIRTUAL N°29

Sábado 02 Enero

Las luchas entre el poder ejecutivo y el parlamento en las revoluciones ingelsas del siglo XVII ¿Qué nos pueden decir en la coyuntura actual?

a cargo del profesor Fernando Odiaga

"En la siguiente ponencia intentaremos una aproximación filosófico política a un fenómeno socio histórico: Las revoluciones en Inglaterra en el siglo XVII. La exposición de este tema procederá a un análisis histórico social e ideológico del proceso de la Revolución inglesa, intentando dejar claro el derrotero cronológico, y retrayendo este mismo análisis a las condiciones políticas actuales en nuestro país. A través de esta comparación podremos observar diferentes semejanzas con nuestro entrampamiento entre ejecutivo y legislativo, tomando como modelo, las disensiones entre la Corona Inglesa y el Parlamento que motivaron esta revolución que le costaría la cabeza a Carlos I Estuardo, rey de los ingleses y que pasaría a una nueva fase de dictadura y guerra civil, bajo el liderazgo de Oliverio Cromwell. Reflexionaremos sobre como el enfrentamiento y el impase a que llegan los poderes del estado pueden conducir a alternativas políticas nuevas y revolucionarias."

 

 


Musica SchopenhauerSábado 07 Enero    

LA MÚSICA

La música se diferencia de todas las demás artes en que no es una imagen del fenómeno, o más correctamente, de la objetividad adecuada de la voluntad, sino que es  una imagen directa de la voluntad misma, y por lo tanto representa lo metafísico de todo lo físico del mundo, la cosa en sí misma de todo fenómeno. Por lo tanto, el mundo podría ser llamado también o música encarnada o voluntad encarnada: Lla música se diferencia de todas las demás artes en que no es una imagen del fenómeno, o más correctamente, de la objetividad adecuada de la voluntad, sino que es  una imagen directa de la voluntad misma, y por lo tanto representa lo metafísico de todo lo físico del mundo, la cosa en sí misma de todo fenómeno. Por lo tanto, el mundo podría ser llamado también o música encarnada o voluntad encarnada: esto explica por qué la música hace que cada pintura, de hecho cada escena de la vida real y del mundo (a través de la música) destaquen  inmediatamente con una significación más elevada; claro que mientras, más análoga sea su melodía al espíritu interior del fenómeno dado, la significación será más elevada. Esta es la razón por la que un poema puede ser presentado como una canción, o una representación visual como una pantomima, o ambos como una ópera.
(…)

No debemos olvidar nunca que la música no tiene una relación directa con estas analogías, sólo una indirecta, ya que nunca expresa un fenómeno, sino sólo la esencia interior, la esencia de todas las apariencias, la voluntad misma. No expresa, por lo tanto, tal o cual alegría particular, tal o cual pena, o dolor, o horror, o júbilo, o placer, o tranquilidad; sino la alegría,  la pena en sí, el dolor en sí, el horror en sí,el júbilo en sí, el placer en sí, la tranquilidad en sí, en abstracto, la esencia de ellos, sin todo lo accesorio, es decir sin los motivos que los causaron. A pesar de eso, entendemos la música perfectamente en esta quintaesencia deducida. De ahí que nuestra imaginación se estimule tan fácilmente por la música y trate luego de formar ese mundo espiritual invisible y, sin embargo, tan vivamente conmovedor.
(…)

La invención de la melodía, que revela todos los secretos más profundos de la voluntad y el sentimiento humanos, es la obra del genio, cuyo efecto es más evidente aquí que en cualquier otro lugar, lejos de toda reflexión e intencionalidad consciente, y podría llamarse una inspiración. El concepto (abstracto) es estéril aquí, como en todas partes en el arte: el compositor revela la esencia más profunda del mundo y pronuncia la más profunda sabiduría. En un lenguaje que su razón no entiende; como un sonámbulo hipnotizado da información sobre cosas de las que no tiene ni idea cuando está despierto. Por eso, en un compositor, más que en cualquier otro artista, el ser humano está completamente separado de y es distinto al artista.

(…)

En todo esta presentación sobre la música, me he esforzado por dejar claro que la música expresa, en un lenguaje muy general, la esencia interior, el en-sí del mundo, que pensamos, según su más clara expresión, bajo el término voluntad, y que lo hace a través de una sola clase de sustancia, esto es, meros tonos, y lo hace con la mayor certeza y verdad.

Fuente: Schopenhauer, Arthur, El mundo como voluntad y representación, § 52
y https://philopractice.org/web/music